24 de julio de 2011

Justin Bieber dedicará un mes a pensar, rezar y crecer

Justin Bieber se encuentra ahora inmerso en su gira por todo EEUU que, entre otras cosas, le ha impedido estar con su novia Selena Gómez en el día de su cumpleaños.

 

Justin Bieber se encuentra ahora inmerso en su gira por todo EEUU que, entre otras cosas, le ha impedido estar con su novia Selena Gómez en el día de su cumpleaños. Además, prepara la grabación de su nuevo disco, en el que colaborará con raperos de gran prestigio como Chris Brown, Kanye West o Drake, y en el que los rumores cuentan que podría incluir una canción en español para deleitar a sus fans latinos.
Con todos estos proyectos, no es de extrañar que Justin Bieber esté algo cansado. El cantante canadiense ha declarado que quiere tomarse un mes sabático en el que dedicarse a cosas tan importantes y básicas para la vida como pensar, rezar y crecer.
Justin Bieber está conviviendo cada día con su tremenda fama, lo que no le deja ni un minuto libre, por eso, ha declarado que le parecerá genial dedicar un mes a divertirse y estar con sus amigos: "cuando trabajas cada día, no tienes la oportunidad de darte cuenta de cómo eres. Así que con este descanso, podré pensar, rezar y de alguna manera crecer".

Justin Bieber vuelve al colegio


"La gente cree que soy un producto y una máquina de hacer dinero, pero no es así. Soy un artista. He estado aprendiendo a tocar instrumentos musicales toda mi vida y me gustaría seguir haciéndolo". Estas sentidas declaraciones corresponden a Justin Bieber quien, a pesar de tener una fama arrolladora en todo el mundo, todavía se preocupa de que alguien dude de su calidad como estrella. Quizá por eso también ha expresado su deseo de acudir a la universidad para completar sus estudios. Actualmente, el joven se desplaza a todas partes con un tutor que supuestamente se ocupa de sus estudios, pero el muchacho es un perfeccionista y cree que verdaderamente necesita tener estudios superiores. Eso está bien por aquello de tener una licenciatura en caso de que la música acabe por darle la espalda.